En condiciones naturales, la reproducción humana o fecundación es el resultado de la unión entre un espermatozoide y un óvulo; pero esta unión no siempre ocurre fácilmente. Para lograr la fecundación, los espermatozoides deben viajar desde la vagina hasta las trompas de Falopio, encontrar el óvulo y fecundarlo. Para facilitar este proceso surge la reproducción asistida.
Aunque millones de espermatozoides llegan a la vagina, sólo uno (rara vez dos o más) logra ingresar al óvulo. Una vez que esto sucede, el espermatozoide pierde la cola y la membrana externa del óvulo se endurece; evitando el ingreso de otro espermatozoide o daños externos al embrión recién formado; de allí, migra al útero para implantarse y seguir el desarrollo del embarazo.
Cualquier situación que altere o interfiera este proceso, dificultará la posibilidad de concebir el embarazo de forma natural.
A continuación tienes un guion con los puntos sobre reproducción asistida que trataremos en esta página.
Primeros pasos con la reproducción asistida.
¿Qué es la Reproducción Asistida?
Se denomina reproducción asistida al conjunto de técnicas y tratamientos biomédicos que tienen como finalidad sustituir alguno de los procesos que ocurren naturalmente durante la fecundación. El objetivo de estos procesos es facilitar el embarazo.
En esta definición se incluyen tanto procedimientos “In Vivo” (que se realizan en el cuerpo de la mujer) como “In Vitro” (que se llevan a cabo fuera del cuerpo de la mujer).
¿Cuándo es recomendable recurrir a las técnicas de reproducción asistida?
No hay un límite de tiempo establecido para determinar si una pareja puede o no lograr un embarazo de forma natural. Sin embargo, cuando la mujer es menor de 35 años, los especialistas recomiendan a la pareja acudir a consulta cuando tengan más de un año de relaciones sexuales frecuentes, sin utilizar ningún método anticonceptivo y que aun así no han podido lograr el embarazo.
Por otra parte, si la mujer es mayor de 35 años, o alguno de la pareja tiene algún factor de riesgo para sufrir infertilidad, los especialistas recomiendan disminuir el tiempo de espera a 6 meses.
Entre los factores de riesgo de infertilidad se consideran la enfermedad inflamatoria pélvica, patologías o cirugías previas en el aparato genital (incluyendo órganos externos e internos), alteraciones del ciclo menstrual, enfermedades, lesiones u operaciones testiculares y malformaciones del aparato genitourinario.
¿Cuáles son las principales técnicas de reproducción asistida?
En la actualidad existen diversas técnicas de reproducción asistida y cada una de ellas es seleccionada cuidadosamente de acuerdo con las necesidades de la pareja. Entre las técnicas más utilizadas se encuentran:
- Inseminación artificial: Considerada una de las técnicas más similares a la reproducción humana o natural, ya que consiste en facilitar la llegada de los espermatozoides a las trompas de Falopio durante la ovulación.
- Fecundación In Vitro (FIV): Esta técnica se refiere a que la fecundación se lleva a cabo artificialmente fuera del útero. En esta técnica es necesario extraer los óvulos de la mujer (o donante); y con una aguja especializada introducir un espermatozoide en ellos, simulando la reproducción humana. Los óvulos se mantienen en el laboratorio hasta que se evidencia que se ha formado un preembrión. En este momento se trasladarán al útero para que alguno se implante y siga el curso del embarazo natural.
- Diagnóstico genético preimplantacional: Algunos especialistas lo consideran parte de la fecundación In Vitro. Se refiere al estudio de la carga genética de los embriones que fueron obtenidos en el laboratorio antes de introducirlos en el útero y así descartar alteraciones hereditarias. Esta técnica disminuye la probabilidad de abortos espontáneos e incrementa la probabilidad de éxito.
- Gestación subrogada: Llamada comúnmente “vientre en alquiler”. Se refiere a la técnica en la cual una mujer (no perteneciente a la pareja) accede a “prestar” su útero para implantar el embrión y lograr que se desarrolle el embarazo adecuadamente hasta el nacimiento del bebé. Esta técnica no es legal en España.
¿Qué precio tiene un tratamiento de reproducción asistida en una clínica especializada?
Debido a la complejidad de las técnicas utilizadas en la reproducción asistida su costo es bastante elevado y generalmente el seguro social no lo cubre. Sin embargo, En España los precios suelen ser menores con respecto a otros países.
El precio de un tratamiento de reproducción asistida puede variar ampliamente de acuerdo con las características de cada pareja, necesidad de utilizar donantes, técnica escogida, si incluye o no el costo de los medicamentos que debe tomar la pareja (generalmente la mujer), entre otras variables.
El precio definitivo del tratamiento suele establecerse una vez que el médico ha sido capaz de establecer la posible causa de los problemas de fertilidad. Este estudio suele costar entre 150 y 700 €; aun así, si surge algún imprevisto durante el tratamiento el costo definitivo puede variar.
La técnica de inseminación artificial suele costar entre 500 y 1700 €, siendo más alto el precio cuando se debe recurrir a semen de un donante. Por otra parte, la FIV es más compleja, por lo que su precio puede oscilar entre 3000 y 5000 €, sin embargo, cuando se requiere utilizar óvulos de una donante el precio puede llegar a los 9000 €.
¿Cuáles son los porcentajes de éxito de embarazo cuando se utilizan técnicas de reproducción asistida?
La técnica utilizada, la edad de la pareja (especialmente de la mujer) y la presencia de factores de riesgo de infertilidad, pueden aumentar o disminuir la probabilidad de éxito de la reproducción asistida.
Respecto a la inseminación artificial conyugal, la probabilidad de éxito aumenta considerablemente con cada intento; de hecho, la mayoría de las parejas logra un embarazo exitoso en el tercer o cuarto ciclo. En mujeres menores de 35 años se considera que la probabilidad de éxito en el primer intento es 13%, sin embargo, en el tercer intento esta cifra asciende al 37%.
En mujeres entre 35 y 37 años el porcentaje asciende a 23% en el primer intento y 57% en el tercero. Sin embargo, en mujeres mayores de 40 años el porcentaje desciende a 3% en todos los intentos.
En el caso de la inseminación artificial con semen de donante; el porcentaje de éxito asciende a 29% en el primer intento y 65% en el tercer intento en mujeres menores de 35 años. En pacientes entre 35 y 37 años las cifras llegan a 28% y 56% en el primer y tercer intento respectivamente. Finalmente, la cifra desciende a 14% en mujeres de 44 años o más.
Respecto a la fecundación In Vitro, el porcentaje de éxito se ve principalmente afectado por la edad de la mujer. Estudios demuestran que la fertilización In Vitro produce embarazos exitosos; en un 61% de las mujeres menores de 35 años, 54% en mujeres entre 35 y 37 años y 28% en mujeres de más de 40 años.
Sin embargo, cuando se utilizan óvulos de una mujer donante el porcentaje de éxito de la FIV asciende considerablemente en cada ciclo de tratamiento sin importar la edad de la paciente (ya que se utilizan óvulos de mujeres jóvenes). En el primer ciclo se considera que el porcentaje de un embarazo exitoso es de 58%, mientras que para el tercer ciclo la cifra asciende a 94%.
¿Qué riesgos tiene utilizar técnicas de reproducción asistida?
Como cualquier tratamiento médico, las técnicas de reproducción asistida no están exentas de riesgos y complicaciones. Sin embargo, muchas veces la probabilidad de presentar alguna complicación derivada de ellas puede reducirse utilizando la técnica adecuada para cada paciente. Entre los riesgos y complicaciones más frecuentes se encuentran:
- Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO); Respuesta ovárica persistente y superior a lo esperada ante la estimulación hormonal utilizada en la preparación de la paciente.
- Lesiones en algún órgano o pared de la pelvis durante el proceso de punción ovárica para obtener los óvulos.
- Posibilidad de embarazo múltiple; Es considerado un riesgo ya que está demostrado que las mujeres con embarazos múltiples tienen mayor riesgo de sufrir patologías asociadas al embarazo que mujeres con embarazos simples; por ejemplo, tienen mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial, diabetes mellitus, preeclampsia, placenta previa y parto pretérmino.
- Riesgo incrementado de aborto espontáneo; especialmente durante la primera semana de gestación.
- Aumenta el riesgo de un embarazo ectópico; (fuera de la cavidad uterina). El cual generalmente no llega a ser viable por no haber espacio suficiente para el desarrollo del feto.
¿Cuáles son las diferencias entre un embarazo natural y por reproducción asistida?
La única diferencia entre un embarazo natural y uno obtenido por reproducción asistida es en su inicio. Es decir, la forma en la cual ocurre. Ya que a partir del momento en el cual el embrión es colocado en el útero de la mujer; el desarrollo del mismo es exactamente igual. Las mujeres experimentan los mismos síntomas y deben seguir el mismo control. Sin embargo, por el riesgo incrementado de las patologías anteriormente mencionadas el control podría ser ligeramente más estricto.
¿Cuáles son las fases de la reproducción asistida?
Clásicamente los especialistas dividen en dos fases el proceso de reproducción asistida. La primera de ellas se refiere al estudio de la pareja y el diagnóstico de la causa de infertilidad. Esta fase incluye las primeras consultas con el especialista; realización de diversas pruebas de laboratorio, y estudios de imagen para concretar cual es la técnica de reproducción con mayor probabilidad de éxito.
La segunda fase comienza con la planificación y preparación previa de la pareja. Suele durar entre 8 y 10 días. Posteriormente, se iniciará la técnica de reproducción propiamente dicha.
Cada técnica tiene sus plazos. La inseminación artificial por ejemplo es rápida. Una vez terminada la preparación de la paciente se procede al estudio del semen que será depositado artificialmente en el útero. Por el contrario, la fecundación in vitro es más compleja y secuencial. Suele tardar entre 20 y 30 días para obtener los óvulos, fecundarlos, vigilar los embriones y transferirlos al útero materno.
Conclusión
Cada técnica tiene ventajas y desventajas que deben ser estudiadas previamente por un especialista. De esta forma, además de garantizar el mayor éxito posible, tendrás una experiencia mucho más placentera.
Por nuestra parte sólo nos queda recomendarte que sigas leyendo todo el contenido de nuestra web. Y cuando tengas claro que quieres dar el siguiente paso, lo mejor es que busques asesoramiento de un profesional cualificado.