Recomendaciones para abordar el sexo en la pareja cuando se está en busca de embarazo

Recomendaciones para abordar el sexo en la pareja cuando se está en busca de embarazo

Cuando las parejas buscan un embarazo tanto de forma natural como a través de la reproducción asistida, siempre surgen las dudas de cuáles son los mejores días o momentos para tener relaciones sexuales, si hay alguna posición más recomendable que otra, la frecuencia ideal, entre otras.
Existen muchos mitos acerca de la sexualidad en las parejas que buscan un embarazo, es por ello que siempre es bueno buscar las opiniones de los expertos para seguir los mejores consejos y aumentar sus probabilidades de éxito.

Control de los días fértiles de la mujer

En primer lugar, es muy importante que la pareja entienda como es el ciclo menstrual de la mujer y sepa identificar en qué fase o día del mismo se encuentra. Para ello, es importante que la pareja tenga una buena comunicación con el ginecólogo o experto en reproducción asistida.
Los expertos aseguran que los días más cercanos a la ovulación son los mejores para mantener relaciones sexuales y lograr el embarazo (alrededor del día 14 en un ciclo menstrual de 28), es decir, entre 4 y 6 días de cada 28. Esto se debe a que al producirse la ovulación, es más fácil que el espermatozoide fecunde el óvulo y se produzca el embarazo.
Aunque muchos expertos recomiendan llevar un control de los días a partir del primer día de la menstruación y considerar el día 14 como el día más probable en que ocurrirá la ovulación, otros expertos recomiendan llevar el control de la curva de temperatura basal. Este método consiste en que la mujer debe medir su temperatura (vaginal, rectal, axilar u oral, pero la misma durante todo el ciclo) diariamente y llevar un registro.
El día de la ovulación, la temperatura suele subir aproximadamente 0,5°C y se considera que es el mejor día para tener relaciones sexuales y lograr el embarazo. Es importante que el hombre se abstenga de tener relaciones sexuales por lo menos 3 días antes de la relación sexual para que tenga la mayor cantidad posible de espermatozoides.
En este sentido, es necesario mencionar que otros especialistas recomiendan tener relaciones sexuales frecuentes el resto del ciclo menstrual y sólo recurrir a la abstinencia los días antes de la ovulación, para garantizar que se mantenga el movimiento de los espermatozoides en un nivel adecuado y se haga más fácil el proceso de la fecundación de forma natural.
También es importante acotar que es completamente falso el mito de que tener relaciones sexuales antes o después de la ovulación puede determinar el sexo del bebé. Por lo que se debe buscar que el coito sea lo más cercano posible a la ovulación sin buscar un sexo en particular para el bebé y siguiendo las indicaciones de los especialistas.

La postura también cuenta

Otro punto importante a tener en cuenta es la posición. Aunque es falso el mito de que una posición es ideal para lograr el embarazo, si es cierto que las posiciones en contra de la gravedad (como aquellas en las cuales la mujer se encuentra encima del hombre) pueden dificultar la llegada de los espermatozoides al óvulo. Por el contrario, cuando se practican relaciones sexuales en posiciones que favorecen la llegada del semen al fondo del útero, se facilita la fecundación.
Sin embargo, es importante resaltar que los espermatozoides son capaces de moverse en contra de la gravedad y fecundar el óvulo ya que se mueven por señales químicas que les indican el lugar en donde se encuentra el óvulo que ha sido liberado.
Así mismo, un mito muy común es que si la mujer no llega al orgasmo durante la relación sexual no se producirá el embarazo. Sin embargo, esto es completamente falso ya que el orgasmo y la fecundación son procesos completamente independientes, el óvulo puede ser fecundado con orgasmo o sin él.
Otra recomendación que hacen los expertos es no levantarse inmediatamente después de la relación sexual. Aunque en este punto no todos los expertos están de acuerdo, muchos recomiendan esperar aproximadamente 10 minutos después de la relación sexual antes de levantarse para ayudar por gravedad a que la mayor cantidad posible de espermatozoides llegue hasta el útero.
Las posiciones más recomendadas para mantenerse acostada después de la relación sexual incluyen colocarse una almohada debajo de la pelvis o mantener los pies apoyados sobre la pared. Es además de suma importancia recordar que las duchas vaginales u otro tipo de productos para el cuidado íntimo están completamente contraindicadas el día de la relación sexual o incluso al día siguiente para evitar matar o dañar los espermatozoides.

Disfrutar del sexo más allá de la obsesión de conseguir el embarazo

Finalmente, es importante que la pareja tome las relaciones sexuales como un momento de disfrute y no como un objetivo para lograr un fin. Aunque es cierto que el hecho de “programar” o llevar a cabo las relaciones sexuales en un día específico puede afectar la libido de ambos integrantes de la pareja, es importante que entre los dos busquen actividades que despierten el deseo sexual los días cercanos a la ovulación y disfruten el momento de la relación.
El estrés que genera no lograr el embarazo es también un factor importante a tener en cuenta, ya que no sólo puede afectar la calidad de las relaciones sexuales sino que también puede inducir cambios hormonales en la mujer que afecten la función ovárica y por lo tanto el embarazo.
Buscar consejo de los expertos en ginecología o de los psicólogos que trabajan en el centro de reproducción asistida es siempre recomendable, ya que ellos pueden recomendar ciertas técnicas que ayuden a mantener la libido y el amor en la pareja y afrontar el proceso de embarazo de la mejor forma posible.

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