Problemas de fertilidad. Te damos las claves por las cuales te cuesta quedarte embarazada.

Problemas de fertilidad. Te damos las claves por las cuales te cuesta quedarte embarazada.

De acuerdo a los organizadores del V Congreso Internacional sobre medicina reproductiva del grupo IVI, entre el 15 y el 17% de la población tiene problemas de fertilidad, lo cual es bastante alarmante, ya que se considera que es un problema que aumenta cada año. En la actualidad, innumerables procesos se han asociado con problemas de fertilidad; y tanto hombres como mujeres pueden verse afectados por uno o más de ellos a lo largo de la vida.

Pero antes de continuar, es importante destacar que, aunque una pareja tenga problemas para lograr el embarazo, esto no significa que alguno de ellos (o ambos) sea infértil. Si una pareja está experimentando problemas para lograr el embarazo, debe consultar con un médico especialista para determinar el problema a tiempo y así poder solucionarlo de la mejor forma posible.

¿Qué es la infertilidad?

El término infertilidad es utilizado comúnmente de forma errónea. Para hablar de infertilidad se debe demostrar la incapacidad para concebir (esterilidad) o lograr un embarazo a término (infertilidad propiamente dicha) después de al menos un año de relaciones sexuales de forma constante sin utilizar ningún tipo de método anticonceptivo (natural o artificial).

 

principales causas de infertilidad

Infertilidad masculina

En el hombre, los problemas de fertilidad se asocian con mayor frecuencia a problemas estructurales, es decir, alteraciones en el tracto genitourinario.

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Entre estas alteraciones, las más frecuentes son en el meato urinario y el pene, lo cual imposibilita el depósito del semen en la vagina de forma adecuada durante el coito. Traumatismos o accidentes previos pueden haber causado alteraciones estructurales que no se detectaron en su momento, por lo que es importante descartar lesiones en el aparato reproductor a consecuencia de traumatismos durante la infancia y adolescencia.

Así mismo, algunas infecciones (como la Chlamydia) pueden producir el cierre de los conductos espermáticos o afectación testicular (parotiditis). Otras causas frecuentes de infertilidad en el hombre se relacionan con alteraciones en la cantidad y calidad del semen. Si los espermatozoides no se encuentran en la cantidad adecuada o su motilidad está alterada es muy difícil lograr el embarazo de forma espontánea. Ver movilidad espermática.

De igual forma, si un hombre tiene dificultades para mantener la erección hasta la eyaculación se dificulta la llegada de los espermatozoides a la vagina y, en consecuencia, a la trompa de Falopio, lugar donde se produce la fecundación. Es por ello que, cualquier enfermedad que cause disfunción eréctil (obesidad extrema, diabetes, hipertensión, entre otras), puede causar problemas de fertilidad.

Infertilidad femenina

En cuanto a la mujer, la gama de posibilidades es más amplia; sin embargo, entre las causas más frecuentes también se encuentran alteraciones estructurales del aparato genital (tanto interno como externo). Cualquier malformación en la vagina, útero, trompas de Falopio, u ovarios puede dificultar tanto la entrada de los espermatozoides como la fecundación y correcta implantación del embrión en el útero. Por ejemplo, la presencia de miomas en el cuerpo del útero, puede dificultar la correcta implantación o el desarrollo del embrión hasta alcanzar un embarazo a término.

En algunos casos, ciertas infecciones pueden causar el taponamiento de la vagina, lo cual impide el ingreso de los espermatozoides de forma adecuada. De igual forma, si la infección no es controlada a tiempo, puede extenderse al resto del útero o incluso la pelvis, causando lo que se denomina enfermedad inflamatoria pélvica. Las bacterias responsables de la infección desencadenan un proceso inflamatorio que genera cicatrices en el tejido uterino y en las trompas de Falopio, lo cual puede impedir la fecundación o implantación del embrión.

La edad también es un factor importante tanto en el hombre como en la mujer; sin embargo, en la mujer se considera que a partir de los 35 años el potencial reproductivo disminuye progresivamente, mientras que en el hombre se considera que el potencial reproductivo disminuye a partir de los 50 años. Algunos autores consideran que, en la mujer, la posibilidad de un embarazo espontáneo después de los 40 años es del 10%.

Desde que la mujer tiene su primera menstruación comienzan a deteriorarse los folículos ováricos con cada ciclo menstrual, por lo cual a los 35 años la función de reproducción de los ovarios se ha reducido considerablemente. Entre los 45 y 50 años la mayoría de las mujeres deja de tener la menstruación (menopausia), por lo cual, al no ocurrir ovulación, es imposible que se produzca un embarazo de forma espontánea. Por esta misma razón, las mujeres con insuficiencia ovárica precoz pueden experimentar problemas de fertilidad desde edades más tempranas.
La endometriosis es considerada una causa frecuente de infertilidad. Esta enfermedad consiste en la presencia del tejido endometrial fuera de la cavidad del útero (ovarios, abdomen, pulmones, intestino, vejiga, entre otros) lo que produce menstruaciones bastante dolorosas e irregulares. Esta condición se relaciona con la infertilidad ya que el tejido endometrial puede obstruir las trompas de Falopio a la vez que produce una disminución de la reserva ovárica.

Cualquier enfermedad hormonal que altere el ciclo menstrual o la maduración del óvulo puede causar problemas de fertilidad; por ejemplo, hipo o hipertiroidismo, insuficiencia luteínica, hiperprolactinemia, entre otras.El síndrome de ovario poliquístico también se ha relacionado con la infertilidad. Cuando se forman quistes de forma repetida en los ovarios, se producen cicatrices en el tejido ovárico que van alterando su funcionamiento y disminuyendo progresivamente el potencial reproductivo. De igual forma, los ciclos menstruales de mujeres con ovario poliquístico tienden a ser muy irregulares, lo que dificulta determinar el momento en el cual ocurre la ovulación de forma exacta.

La radiación puede causar problemas de fertilidad tanto en hombres como en mujeres, por lo tanto, pacientes con antecedente personal de cáncer pueden tener dificultades para lograr posteriormente un embarazo de forma espontánea.

En algunas parejas, incluso después de haber realizado numerosos exámenes de laboratorio, no se encuentra ninguna causa conocida de infertilidad. Sin embargo, en la mayoría de estas parejas se logra el embarazo en los primeros 5 años, ya que se ha demostrado que la mayoría de las veces la infertilidad se debe a causas emocionales (como estrés, ansiedad, o miedo), que pueden interferir en la concepción tanto como una alteración orgánica.

Finalmente, es importante saber que pacientes que se someten a dietas estrictas, la anorexia, desnutrición, exceso de actividad física, el tabaquismo y abuso de otras sustancias como alcohol y drogas, pueden impedir una concepción espontánea o un embarazo que se desarrolle sin problemas hasta que el feto se encuentre a término.

Estudio de la fertilidad de la pareja

Como se mencionó anteriormente, cuando una pareja presenta problemas de fertilidad es muy importante la selección de un centro especializado en fertilidad con los profesionales medicos adecaudos, no sólo por su experiencia sino también por la confianza y la relación que se debe establecer entre la pareja y el personal médico.

Desde la primera consulta es importante indagar múltiples aspectos de la vida de la pareja, desde sus actividades cotidianas y la regularidad de sus relaciones sexuales, hasta los posibles traumatismos, cirugías o enfermedades, tanto pasadas como actuales, para determinar la posible causa de infertilidad.

Una vez completada la historia médica de la pareja, el médico procederá a solicitar algunas pruebas de laboratorio para confirmar o descartar posibles causas orgánicas. Hay cuatro puntos esenciales que se deben estudiar en un paciente con problemas de fertilidad, incluyendo la ovulación, forma y función del útero y de las trompas de Falopio, correcta producción y función espermática, y la adecuada interacción entre los espermatozoides y el aparato genital femenino.

Para el estudio de la ovulación es importante determinar tanto de forma clínica (primer día de la menstruación, regularidad del sangrado y temperatura corporal durante el ciclo) como analítica (determinación de los niveles hormonales) el ciclo menstrual de la paciente. De esta forma se puede detectar si la paciente ovula y aproximadamente entre qué días ocurre este proceso para lograr el embarazo de la forma más espontánea posible.

Una vez determinado el día en el cual ocurre la ovulación, se esperan 7 días para tomar una biopsia del tejido endometrial y evaluar los cambios que ocurren en el mismo a consecuencia de las hormonas producidas en el ovario (principalmente progesterona). Esta técnica permite determinar si el útero está preparado para recibir el embrión en caso de haber ocurrido la fecundación.
En el estudio anatómico del aparato reproductor femenino se incluyen pruebas de imagen como la ecografía transvaginal (permite visualizar el útero y los ovarios de forma indirecta), histerosalpingografía (visualización del útero y las trompas de Falopio a través de radiografías con contraste), histeroscopía (visualización directa del útero a través de la vagina), y en algunos casos, laparoscopia (cirugía que permite la visualización directa del aparato reproductor y la pelvis).

Para determinar la cantidad y función espermática se utiliza el espermograma, el cual consiste en estudiar una muestra de semen después de 2 – 5 días de abstinencia sexual y determinar la cantidad de espermatozoides, su motilidad y su morfología. Se considera normal un espermograma con más de 20 millones de espermatozoides por mL, motilidad mayor del 50% y más del 30% de los espermatozoides con morfología normal.

Por último, para determinar la interacción entre los espermatozoides y el aparato genital femenino, se utiliza la prueba postcoital o Test de Sims-Huhner, que consiste en determinar las características físicas del moco cervical y la presencia de espermatozoides en el mismo entre 5 y 15 horas posterior a una relación sexual en los días cercanos a la ovulación. La presencia de abundantes espermatozoides móviles y rápidos en la muestra obtenida se considera normal.

Cuando se tienen todos los resultados, el médico puede sugerir algunos métodos a utilizar de acuerdo a la posibilidad de éxito de cada tipo de tratamiento disponible. De esta manera, la pareja puede decidir el tratamiento que considera más oportuno de acuerdo a sus deseos y necesidades.

Es importante recordar que cada pareja es diferente, por lo tanto, el médico siempre recomendará las mejores opciones para cada pareja de acuerdo a sus características físicas y posibilidades de éxito particulares. Es por ello, que desde +REPRO siempre recomendamos ponerse en manos de experto en la materia, con una amplia experiencia y cualificación.

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